Blog

¿Cómo leer con los bebés y los niños más pequeños?

26/07/2012

 

Muy seguido los adultos, sin darnos cuenta, promovemos la relación entre la lectura y lo estrictamente académico al creer que el niño aprenderá a leer en cuanto entre a la escuela, o cuando pase a tal grado. Sin embargo, el proceso de aprender a leer comienza desde el nacimiento.

Tiene muchísimas ventajas empezar a leerle a los niños desde muy pequeños. Al estarse desarrollando su cerebro, leerle todos los días aunque sea una pequeñísima historia puede estimular de manera significativa su desarrollo: Es una experiencia afectiva que fortalece el vínculo, facilita el aprendizaje y comprensión del lenguaje al estar expuestos diario a nuevas palabras y conceptos que asocian con ciertos sonidos e imagenes. Además, los sencibilizamos a que distingan el significado de distintos tonos de voz y a descifrar el significado de estos para más tarde poder desarrollar empatía, etc.

A los adultos nos puede dar flojera sentarnos a leer por pensar que el bebé no está atento, entendiendo, escuchando o aprovechando pero, ¡sucede todo lo contrario! No hay que olvidar que leer, viendo imágenes y escuchando sonidos, es una forma de empezar a conocer el mundo.

Aqui van 10 tips para hacer la lectura con los niños más pequeños, más fácil:

1. Buscar un lugar y una posición cómoda y acogedora para ambos. Un lugar de la casa que disfruten, que sea agradable y los haga sentir súper comodos y relajados.

2. Leer libros que por su tamaño y formato sean atractivos y fáciles para el niño de manipular.

3. Leer con entonación. A un niño no le aburre el libro o la historia pero sí una voz monótona. Hacer caras, cambiar las voces, y jugar con los sonidos, (a veces cuesta un poco de trabajo pero vale la pena cuando ves que el bebé se está divirtiendo y disfrutando)

4. Pausar entre las páginas dando oportunidad que el niño disfrute las imagenes, “las lea” y cree su propia historia.

5. Habler sobre las ilustraciones, deja que el niño te guíe, que señale lo que le interesa. Nombra el color, la forma, las figuras o el nombre de los personajes.

6. Observa al niño, si se toma mucho tiempo en una página o una ilustración en especial, permítelo. Por el contrario, si no muestra interés en otra en particular, no presiones, pasen a la siguiente página.

7. No siempre debemos terminar el libro completo. Mientras vayan creciendo, su atención y concentración crece también. Así que no te frustres si al principio la actividad apenas dura cinco minutos antes de pasar a otra actividad. El objetivo es divertirse.

8. Manter los libros al alcanze de los niños, bien exhibidos, a su altura, cerca de sus otros juegos y juguetes. Hay que promoveer la lectura como una actividad lúdica.

9. Leer el mismo libro las veces que el niño pida, ellos aprenden a través de la repetición. Si tu hijo/a te pide leer el mismo cuento una y otra vez ¡esta bien! algo está aprendiendo y elaborando.

10. Leer diario.

No hay que olvidar que, leerle responsablemente a los niños más pequeños significa dejar de lado cualquier interés personal en esa actividad y seguir por completo los intereses del niño. La mayoría de las veces, cuando nos sentamos a leer con el niño, es porque buscamos estimularlo, que “aprenda algo”, que se desarrolle más rápido, que aprenda a leer desde temprano, etc. Si nuestro acercamiento es ese, la probabilidad de que aburramos al pequeño y convirtamos el momento en algo tedioso, es altísima.
En los primeros años de vida, el mundo del niño está lleno de límites y restricciones que son necesarios, obligatorios y positivos para su desarrollo. Así que, el juego y la lectura son un buen espacio para permitir al niño ser libre,  respetar sus intereses, elecciones y dejarlos ser nuestra guía.

Publicado por: SCR

Categorías: Literatura, Sana Colita de Rana Blog, Tips
Comenta